José Manuel Silva entrevistado en Pulso hace balance del 2015 – Pulso

El economista y Presidente del Instituto Res Publica fue entrevistado en Pulso sobre el año que recién pasó.

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Mediocre. Esa es la primera palabra que utiliza José Manuel Silva, director de inversiones de LarrainVial Asset Management, para definir lo que fue 2015 para el país, donde asegura que hubo una mezcla de malos resultados de los mercados internacionales que se sumó a que en Chile “seguimos empantanados en discusiones bizantinas y en clarificar el proceso de reformas que ha sido bastante errático”. Sin embargo, más allá del trabajo del Gobierno con las reformas, afirma que uno de los mayores problemas “es la ausencia total de oposición concreta y coordinada a las reformas”, la que cree debería reactivarse tras ver el triunfo de la oposición venezolana en el Congreso y de Mauricio Macri en Argentina.

Pero para él sí hay algo que destacar de 2015 y es la capacidad que ha tenido el país para atraer inversionistas extranjeros que están comprando empresas locales, mientras que estos últimos han aumentado la diversificación de su portafolio.

“Diría que 2015 se caracterizó porque el inversionista local fue sorprendido por la radicalidad de las reformas, muchos pensaban que el Gobierno de Michelle Bachelet iba a ser otro gobierno más de la Concertación y no fue así y esto generó una gran incertidumbre”, señala.

Ya se sabe qué universidades van a adherir a la gratuidad y la Reforma Laboral está encaminada en el Congreso, ¿cómo ve el impacto de estas dos reformas?

Ya lo estamos viendo. En educación mucha gente olvida el rol y el impulso que generó el sector privado en educación. Si uno pudiera sumar la cantidad de plata que se invirtió por parte de las universidades privadas, fue mucha plata y obviamente con la discusión que hemos tenido esa inversión paró. Lo mismo ocurrió en el sector particular subvencionado que es un sector que había sido muy dinámico, de hecho me atrevería a decir que dentro del sector servicios, Chile tuvo el sector educacional más dinámico en los últimos 10 años. Este mercado se congeló y sin duda tiene un impacto en la economía de Chile.

Después está el efecto de la Reforma Laboral que claramente genera incertidumbre, sobre todo en los sectores más intensivos en mano de obra y donde Chile ha generado una ventaja competitiva en los últimos 30 años, que es el de exportación de productos perecibles que es muy sensible a paros monopólicos como los que hemos presenciado en el aeropuerto, Registro Civil y puertos, para ellos estos paros son de vida o muerte. Esta es otra fuente de incertidumbre, sobre cómo esto va a evolucionar, porque al final del día todavía no está la Ley Laboral.

Pero con lo que hay sobre la mesa, ¿existe una buena salida?

Una de las cosas positivas que pasó, sin duda, fue el reemplazo de la dupla de (Alberto) Arenas y (Rodrigo) Peñailillo por (Jorge) Burgos y (Rodrigo) Valdés, que han tratado de poner una dosis de realismo a una agenda de reforma que era bien agresiva, ellos han tratado de poner este realismo con algo de renuncia.

¿Lo han logrado?

Parcialmente, quizás en la medida de que el precio del cobre baja eso ayuda a Rodrigo Valdés a poner sus puntos de que obviamente el país está con menos recursos para generar una serie de programas sociales que se querían generar. Probablemente de a poco (Valdés) ha tratado de infundir ciertas dosis de realismo con renuncia a la gente de su coalición. Además, en 2016, a la baja del cobre se va a agregar una menor disponibilidad de deuda internacional. Chile en los años de oro de las materias primas, tuvo un segundo viento de cola que era una gran disponibilidad de préstamos internacionales y hoy vemos que esa marea se está retirando y ahí a uno se le viene a la cabeza la famosa frase de Warren Buffett que dice ‘cuando baja la marea uno se da cuenta quiénes se están bañando desnudos’ y en Latinoamérica hay varios bañándose desnudos. No es el caso de Chile, que es un ejemplo y ahí hay que agradecer lo que hizo Nicolás Eyzaguirre al crear toda la estructura de presupuesto fiscal con visión de largo plazo.

En este balance de 2015, ¿cómo evalúa los seis meses del segundo gabinete de la Presidenta?

Obviamente ha sido un gabinete que ha logrado estabilizar en parte unas expectativas empresariales que venían en caída libre. Es un gabinete que le sacó las llaves a la retroexcavadora, cambiaron de vehículo y eso generó una percepción de mayor capacidad de diálogo.

En marzo se cumplen dos años del segundo mandato de Michelle Bachelet, ¿cuál es el balance y dónde deben estar las prioridades para los próximos años?

Tengo una evaluación negativa, porque el Gobierno enfrascó al país en un proceso de reformas traumáticas que no estaba muy bien pensado y al estar mal pensadas el trauma, en términos de expectativas, se agravó. Diría que probablemente la segunda parte del gobierno va a ser la parte del realismo con renuncia, porque se los va a imponer el medio, por la falta de recursos.

¿Cuáles son las renuncias clave?

Van a tener que renunciar a algo de la gratuidad, probablemente a ciertos aspectos de la reforma tributaria, ya se renunció al cambio de la Constitución en este Gobierno y tal vez el tema del cambio constitucional se va a ir aguando en el tiempo.

¿Cómo evalúa el proceso constituyente?

Tiene el costo de que se mantiene abierta “la caja de Pandora” por un tiempo largo, por otro lado está el beneficio de que si se hace bien permite discutir los pro y los contra. Hay voces de la Nueva Mayoría que están diciendo por qué nos vamos a enfrascar en discusiones bizantinas sobre qué concepto de sociedad queremos que son eternas, cuando da la sensación de que con esta constitución Chile ha tenido los mejores 20 años de su historia y ha demostrado que es reformable en el tiempo.

¿Es innecesario el cambio?

Lo que veo innecesario es que se haga un proceso constituyente, sí creo que toda constitución es perfectible, pero a mí me gustan los cambios que sean graduales con procesos de ensayo y error y es lo que ha venido haciendo Chile y hoy tenemos una Constitución firmada por Ricardo Lagos. No creo en las constituciones donde se ponen muchos derechos sociales, porque el resultado ha sido malo, que es el caso brasileño donde su crisis no es de precio de materias primas, sino que se origina en la forma en que Brasil volvió a la democracia, con una Asamblea Constituyente y como buena asamblea había que dejar contento a todos, se plasma una Constitución donde se detallan una cantidad de derechos sociales y eso termina en que el gasto social se desboca.

¿El proceso constituyente de Chile abre una puerta a una crisis como la de Brasil?

Yo creo que sí y eso que Brasil es un país que se puede dar una serie de lujos que Chile no puede, las multinacionales promedio están obligadas a estar en Brasil, por su mercado interno. Chile, para atraer inversiones extranjeras, tiene que ser más papista que el Papa, tenemos que ser el mateo del curso porque somos más chicos y más feos.

La Presidenta ha vuelto a bajar en las encuestas, ¿cree que la pista se le complica en 2016?

Si ella persevera en el realismo sin renuncia, sí; probablemente se le viene complicado porque en la medida en que se acercan las elecciones probablemente la Nueva Mayoría va a empezar a preocuparse más de las elecciones presidenciales que del Gobierno mismo y en la medida en que su popularidad siga en el suelo, sus aliados van a empezar a abandonarla y a preocuparse más del futuro de ellos. Pero 2016 no va a ser un año fácil, va a ser otro año duro. Mucha gente quería que terminara rápido el 2015 porque fue un año para olvidar, pero por ahora 2016 no se ve fácil.

¿Cuáles son los cambios que debe hacer el país para estar en el radar de los inversionistas?

Debe volver a ser un país que muestra consenso interno de hacia dónde quiere ir, se requiere un sistema tributario que incentive la inversión, un consenso sobre que los monopolios son malos, pero no sólo los del sector privado, sino que los monopolios laborarles y sindicales también son malos para la economía. Además de un consenso sobre qué educación queremos. De apoco el ministro Valdés ha tratado de ir recuperando la inversión extranjera y las circunstancias históricas lo están ayudando con precios de las materias primas bajas.

Revisa también su entrevista en radio Duna.