Es un escándalo – Radio Maray

La Asociación Nacional de Fútbol (ANFP) está nuevamente en el ojo del huracán, tras la polémica decisión de repetir la serie de lanzamiento de penales entre Deportes Vallenar y Melipilla, que terminó por caldear la final que permite subir a uno de los clubes a Primera B (segunda división de fútbol profesional). Parece muy grave, dado el desproporcionado nivel de reacción de algunos parlamentarios de la zona.

Efectivamente, si no se siguió el procedimiento regular, quien se sienta afectado tiene todo el derecho de interponer las acciones y recursos que estime pertinentes. En el caso del popular deporte, existe un organismo privado especializado: el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Si además se consideran otros aspectos jurídicos, perfectamente se puede concurrir ante los tribunales ordinarios de justicia de Chile.

Este episodio nos recuerda la necesidad de estar atentos ante la amenaza populista, que puede tomar muchas formas y presentarse en contextos muy diversos. Cuando hablamos de populismo, debemos recordar a lo menos dos lecciones. En primer lugar, ningún político, movimiento o partido político llevan el sello del populismo públicamente y con orgullo. Por otro lado, el principal objetivo populista es ganar el respaldo popular apelando al factor emotivo, y por esta razón el populismo no tiene domicilio político: puede ser de izquierdas o de derechas, puede ser regionalista o centralista, social, cultural o económico. Es, en el fondo, camaleónico: ahí radica su gran peligro.

En definitiva, el verdadero escándalo es que parlamentarios dediquen tiempo y esfuerzos a un problema eminentemente privado, y sin mayor impacto en la marcha de los grandes asuntos del país. Que se propongan comisiones investigadoras, con todo el gasto de recursos que implica para todos los chilenos, es sencillamente un despropósito. Sin lugar a dudas existen a lo menos una decena de temas de verdadero interés público para la región y que bien podrían despertar esa pasión para anunciar por la prensa una comisión investigadora: ahí están la reconstrucción tras los aluviones de 2015 y 2017, la crítica situación de las tomas del borde costero o la ausencia de proyectos de viviendas sociales en los últimos 4 años, por nombrar solo algunos.

Se trata al final del día de un problema de prioridades.

 

Fuente: Radio Maray.