La izquierda en la encrucijada – Voces La Tercera

Esta última semana ha sido particularmente compleja para la izquierda chilena. A las ya constantes descoordinaciones parlamentarias y dimes y diretes entre unos y otros, se suman dos hechos que son importantes para Chile y que los sacan especialmente al pizarrón.

El primero de ellos es el rechazo de la solicitud de extradición de Palma Salamanca por parte de Francia. Independientemente de las consideraciones jurídicas que podamos tener al respecto, y que evidentemente Francia le hace un desaire a nuestro país, es muy claro que el asesinato de Jaime Guzmán es un tema complejo en la izquierda.

En primer lugar, es complejo porque no existe una definición clara en relación con esos hechos, si bien la mayoría de la centroizquierda ha salido nuevamente a condenar el asesinato de un senador en plena democracia, ciertamente sus aliados del PC ni tampoco el Frente Amplio lo han hecho abiertamente. Es verdad que algunos lo manifiestan de manera particular, pero sigue llamando la atención que el Frente Amplio, por ejemplo, simplemente no pueda hacer una declaración oficial condenando el asesinato de Jaime Guzmán, porque tendrían problemas graves en la interna de su coalición, entre quienes condenan y quienes apoyan el acto terrorista.

 En segundo lugar, es complejo por las actitudes que ha tomado la izquierda a propósito de Jaime Guzmán y Palma Salamanca. Basta recordar la visita que le hicieron Gabriel Boric y Maite Orsini, hecho que es particularmente grave por la condición de prófugo de la justicia y asesino confeso de Palma, y porque los visitantes eran dos diputados. A eso se agregó la escandalosa declaración de la diputada Marisela Santibañez en donde señaló que estaba “bien muerto el perro” a propósito del asesinato a través de balazos a quemarropa al entonces Senador Jaime Guzmán, lo que vale por su sinceridad pero avergüenza por su falta de contenido humanitario y republicano.Por otro lado, una situación que saca constantemente a la izquierda al pizarrón es la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela. La constante y perpetua indefinición, en algunos casos, o la consecuencia ideológica llevada a su máxima expresión en otros, provoca un problema interno que es difícil de digerir para muchas personas. 

Una cosa es el apoyo irrestricto que tiene la izquierda no democrática, como el Partido Comunista, a regímenes totalitarios y tiránicos como el de Cuba, Venezuela, Corea del Norte y otros. Sin embargo, esa misma línea es la que ha seguido una parte importante del Frente Amplio. Vale la pena seguir atentos a esas declaraciones, porque son los mismos quienes en Chile predican contra las dictaduras y a favor de la democracia, pero que hacen oídos sordos a la crisis humanitaria provocada por el socialismo. 

En definitiva, la izquierda se encuentra en una encrucijada. A principios de los 90 parecía claro el avance democrático en toda América Latina y que la izquierda chilena había avanzado hacia la socialdemocracia. Sin embargo, hoy esa convicción es cada vez menos clara, y han vuelto a tener nostalgia de regímenes no democráticos y vuelven a respaldar con lealtad y convicción a las dictaduras socialistas. ¿Lograrán dar el paso definitivo hacia la democracia en todo el continente?

Fuente: Voces La Tercera.