Análisis de actualidad: IVA a plataformas digitales

Impuestos: siempre paga el consumidor

A muchos ha sorprendido -y molestado- el anuncio de que Netflix aumentará el valor de su mensualidad a partir del 1 de junio, a razón de la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en nuestro país es del 19%.(1)
Es por la entrada en vigencia de la llamada Ley de modernización tributaria, que contiene un apartado de Impuestos Digitales y que fue promulgada por el Presidente Piñera en febrero de este año, que se aplicará este impuesto a las plataformas virtuales extranjeras. La norma también afecta a plataformas como Amazon Prime, Airbnb y Spotify. Se exceptúan las aplicaciones de transporte, para las que se está tramitando una ley diferente.(2)

  • Sobre la aplicación del IVA a plataformas digitales

Ante la disyuntiva de si es justo o positivo que se aplique el IVA a plataformas digitales y servicios que operan en nuestro país, y que con anterioridad no se veían afectados, algunos sostienen que sí, es justo y deseable, dados los efectos en la igual competencia. Es perjudicial para el libre mercado y la libre competencia que la regulación aplique un criterio discriminatorio para algunos actores y beneficioso para otros, sin una ley que especifique las condiciones de este beneficio tributario. En este caso, las plataformas extranjeras que operan en el país presentaban una ventaja injusta frente a otros actores que sí estaban sujetos a gravamen. 

  • Sobre el Impuesto al Valor Agregado

Molestia causa en los consumidores que se aplique este impuesto a estos nuevos servicios que se han ido generando en los últimos años. Este malestar es legítimo, pues ahora un mayor porcentaje de los ingresos de los consumidores deberán ser destinados a pagar servicios que ya disfrutaban, pero esta vez, es para que el aumento termine en arcas fiscales y no para, por ejemplo, mejorar el servicio mismo. Es importante destacar que habrá un porcentaje de consumidores que se verá forzado a dejar de recibir estos servicios dado el aumento en el precio final, sobretodo, en medio de una crisis económica. 

Es relevante recordar también, que el malestar no se debe enfocar en que el impuesto existente se comience a aplicar a servicios que estaban fuera de la norma, por el contrario, es en razón de la existencia y las características del impuesto mismo lo que debe demandar la atención de la ciudadanía. Así, lo que genera este malestar es el IVA como tributo de carácter general. Este caso es muy útil para recordar que la gran mayoría de los bienes y servicios de consumo del país poseen en su precio ya integrado este impuesto. Entonces, casi una quinta parte de todo lo que la ciudadanía paga, no corresponde al valor de lo que está recibiendo, sino que al impuesto. 

En un ejercicio simple, si una persona obtiene un sueldo líquido de $1.000.000 y lo usa íntegramente para comprar bienes y servicios, habrá pagado un total de $159.664 a razón del IVA, sin contar otros impuestos.

En Chile, este impuesto es la principal fuente de ingreso del Fisco. Así, por ejemplo, la Ley de Presupuestos 2015 estimó que el IVA representaría más de un tercio de los ingresos en pesos generados por el país para ese año ($12,5 billones recaudados por IVA, de un total de $27,6 billones recaudados por impuestos, en un total de ingresos de la nación de 34,5 billones.)(3)

En cuanto a la comparación con otros países, el IVA más alto lo presenta Hungría con un 27%, seguido de un grupo de países donde se sitúa en un 25%, como Noruega y Suecia, entre otros. En un nivel similar al de nuestro país está el impuesto en Colombia (19%) y Brasil (18%). Y entre los países que presentan un menor IVA se encuentran Ecuador (12%), Core del Sur (10%), Suiza y Japón (ambos 8%).

Resulta prudente también, recordar que el IVA sufrió un aumento durante el gobierno del Presidente Ricardo Lagos, en el que se llevó del 18% al 19% el impuesto, prometiendo que sería temporal y hasta el año 2007. Durante el año 2006, bajo la administración de la Presidenta Bachelet, se determinó que se mantendría definitivamente en 19%, tal y como planteaba su programa de gobierno. (4) (5)

  • Sobre los impuestos en general

Esta es una buena instancia para hacer algunas reflexiones sobre los impuestos. 

1.- En cualquier tipo de impuestos, es el consumidor final quien los paga, puesto que durante el proceso productivo o la cadena de agregación de valor, los costos que son generalizados para todos los productores o intermediarios, se traducen en un aumento del precio. Si se agrega un impuesto, en mayor o menor plazo, sube el precio final.


2.- Los impuestos reducen el consumo. Así como el alcohol, las bebidas azucaradas o los cigarrillos tienen un impuesto adicional al IVA, que tiene como objetivo moderar su consumo, un bien que se vea gravado, y en consecuencia tenga un aumento en su precio, sufrirá la baja en su consumo. Esto puede darse en mayor o menor medida según la elasticidad del bien en cuestión. 


3.- Se produce una pérdida irrecuperable para el bien común por cada impuesto existente, ya que el aumento de precio debido al impuesto sacará del equilibrio entre oferta y demanda al mercado. El efecto es que una parte del valor del producto es para el consumidor; quien ve un beneficio mayor en el bien que el precio pagado, otra parte es para el productor; quién vende y percibe utilidades por la venta, otra parte es para el Estado; que cobra un porcentaje sobre la venta y, finalmente, hay una parte del valor del bien que se pierde. En una condición de equilibrio, sin  impuestos, ese valor agregado que se pierde, se distribuiría entre el consumidor y el productor.

4.Los impuestos “temporales” suelen ser definitivos. Así como pasó con el IVA en 2006, o con el impuesto específico a las gasolinas para la reconstrucción del país tras el terremoto de 1985, los políticos y gobernantes siempre argumentarán “buenas razones” para crear nuevos impuestos y para subir los existentes, así como para mantener los nuevos impuestos o las alzas de tasas una vez implementadas. Muy excepcionalmente, tendrán razones para reducirlos o cumplir la promesa de dejar de cobrar tributos que en su inicio fueron impulsados como temporales.


5.El IVA es regresivo, es decir, afecta profundamente a los más vulnerables. Dado que es un impuesto que se aplica a todo bien o servicio de consumo, el suministro eléctrico o de agua potable, el pan y todos los alimentos, también están sujetos a este gravamen. Es claramente más complejo para una persona en situación de pobreza o de vulnerabilidad social el entregar el 19% de sus recursos, que para alguien que posee ingresos suficientes para obtener los productos y servicios básicos, a la vez que las personas de menores ingresos, gastan una proporción mayor de ellos en consumo y, por lo tanto, una mayor proporción de sus recursos terminan siendo destinado a pagar el IVA.

Si bien los impuestos son necesarios para mantener la operación del Estado en su rol correspondiente, es importante que la ciudadanía esté alerta de lo que sucede con sus recursos. Es importante formar una cultura de contribuyentes cada vez más activos en la fiscalización del correcto uso de los recursos que ya le entregan al Fisco.

(1)https://www.t13.cl/noticia/negocios/netflix-sube-precios-planes-07-05-2020

(2) https://www.t13.cl/noticia/nacional/chile-ley-netflix-spotify-impuesto-25-02-2020

(3) http://www.dipres.gob.cl/598/articles-139845_doc_pdf.pdf

 (4)https://www.bcn.cl/obtienearchivo?id=documentos/10221.1/13433/1/2005_programa-MB.pdf, pg 38.

 (5)https://www.laestrellachiloe.cl/prontus4_nots/site/artic/20060415/pags/20060415072629.html

Actualizado el 10 de mayo 2020 a las 23:48