Disturbios y violencia en Estados Unidos

La muerte de George Floyd, afroamericano, a manos de la policía de Minneapolis, Minnesota ha desatado una ola de protestas y violencia en, al menos, 30 ciudades en los Estados Unidos a partir del miércoles 27 de mayo.

La situación fue grabada con teléfonos celulares y se viralizó rápidamente. Ciudades como Minneapolis, Atlanta, Chicago, Los Ángeles, decretaron toque de queda para tratar de restablecer el orden público. 

En 13 estados los gobernadores ordenaron el despliegue de la policía estatal y/o de la Guardia Nacional para ir en ayuda de las fuerzas de orden y seguridad. Alguno de los estados han decretado estado de emergencia para poder desplegar a la Guardia Nacional y tomar una serie de medidas. 

1.- ¿Son algo nuevo las protestas y los actos vandálicos en Estados Unidos?

A diferencia de lo que se puede pensar, las grandes ciudades de Estados Unidos no han estado exentas de protestas masivas y de manifestaciones que devienen en violencia y saqueo.  

Entre 1967 y 1968 los grandes centros urbanos fueron escenario de una serie de manifestaciones, principalmente debido a la Guerra de Vietnam y a la causa de los derechos civiles y la segregación que afectaba a la comunidad afroamericana.

Las protestas por la  situación de la población afroamericana habían terminado en disturbios y violencia en 1965 y 1967. Con ocasión del asesinato de Martin Luther King Jr. el 4 de abril de 1968, se desató una ola de disturbios en diversas ciudades a lo largo de Estados Unidos: más de 100 ciudades se vieron afectadas por una u otra forma de disturbio. Estas manifestaciones violentas se desarrollaron entre abril y mayo de dicho año. (1) Entre las ciudades más afectadas por la violencia, saqueos y destrucción se encontraron Washington DC., Chicago, Baltimore, Kansas City (Missouri), Detroit, Cincinnati,  Louisville (Kentucky). 

Estas metrópoli sufrieron saqueos de locales comerciales, incendios y destrucción de bienes públicos. Fue necesario desplegar a la Guardia Nacional para restablecer el orden. Asimismo, el Ejército y los Infantes de Marina colaboraron con las tareas de seguridad. Al final del periodo se contaban más de 15.000 detenidos. 

En 1992 la ciudad de Los Ángeles fue el epicentro de violentos disturbios. En abril de ese año, la justicia declaró inocentes a 4 oficiales de policía acusados de uso excesivo de fuerza al arrestar a Rodney King, un afroamericano. Las imágenes fueron grabadas y ampliamente  transmitidas por TV. Al conocerse el veredicto, rápidamente se generaron protestas y manifestaciones, las que dieron paso a disturbios y saqueos que se extendieron por 6 días. Casi 3.800 edificios fueron  quemados y los daños en la ciudad alcanzaron una estimación de 1 billón de dólares. El nivel de caos fue tal que solo se pudo restaurar el orden y la seguridad con la intervención de la Guardia Nacional y el Ejército.

En agosto de 2014 se desataron violentos disturbios tras la muerte de Michael Brown, afroamericano a manos de un policía en un incidente de robo y un fallido control de identidad en  Ferguson,  Missouri. La ciudad fue afectada por estos incidentes en más de una ocasión.

En Baltimore, Maryland en 2015 el joven afroamericano, Freddie Gray, fue detenido por la policía. Mientras era conducido en un vehículo policial, sufrió lesiones que lo llevaron a un coma y que finalmente causaron su muerte. Después del funeral se desataron manifestaciones que dieron paso a violentos disturbios. Se decretó toque de queda en la ciudad a partir del 27 de abril y hasta el 6 mayo, así como estado de emergencia entre el 28 de abril y el 3 de mayo. Nuevamente la situación solo pudo ser contenida y ordenada con la intervención de la Guardia Nacional y las medidas antes mencionadas.

2.- Actitud de la autoridades

Autoridades Locales

Es importante considerar que en las ciudades en que se han desarrollado disturbios, los alcaldes han sido los primeros en hacer la diferencia entre la manifestación y la violencia y el saqueo. Esto lo han hecho ya sea a través de declaraciones en las cuentas de redes sociales oficiales o en conferencia de prensa. Esta actitud, fue acompañada por el decreto de toque de queda y requiriendo apoyo al Estado para restablecer el orden. 

Es interesante hacer presente que los alcaldes de las grandes ciudades o metrópolis son demócratas (2), y por tanto, no se puede sostener que es la derecha política o el movimiento conservador quien está “criminalizando” las protestas. La capacidad de separar rápidamente las manifestaciones del vandalismo y la aplicación de la ley para los saqueadores refleja el compromiso con el Estado de Derecho así como la preocupación por los otros residentes de las ciudades. 

En la tabla se muestran las grandes ciudades donde ha habido más violencia y actos vandálicos, así como ataques a la policía, indicando la afiliación política del alcalde.

CiudadAlcalde y Partido
Minneapolis, Minn.Jacob Frey (Demócrata)
Los Angeles, Calif.Eric Garcetti (Demócrata)
San Francisco, Calif. London Breed (Demócrata)
New York, New York.Bill de Blasio (Demócrata)
Philadelphia, Pa.Jim Kenney (Demócrata)
Nashville, Tenn.John Cooper (Demócrata)
Memphis, Tenn.Jim Strickland (Demócrata)
Detroit, Mich.Mike Duggan (Demócrata)
Portland, Ore.Ted Wheeler (Demócrata)
Chicago, Ill.Lori E. Lightfoot (Demócrata)
Atlanta, Ga.Keisha Lance Bottoms (Demócrata)
Washington, D.C.Muriel Bowser (Demócrata)
Madison, Wis.Satya Rhodes-Conway (Demócrata)
Denver, Colo.Michael Hancock (Demócrata)
Albuquerque, N.M.Tim Keller (Demócrata)
Columbus, OhioAndrew J. Ginther (Demócrata)
Louisville, Ky.Greg Fischer (Demócrata)
St. Louis, Mo. Lyda Krewson (Demócrata

Fuente: Elaboración propia con información de Fox News  y CNN

En el tablero político de Estados Unidos, las grandes ciudades son una pieza clave en la conformación de la coalición de votantes que permite al Partido Demócrata ganar elecciones y formar mayorías. Asimismo, la población afroamericana suele concentrarse en los polos urbanos y por tanto este tema de racismo y violencia es altamente sensible. Como si lo anterior no fuera suficiente, el tema del racismo subyacente y el abuso policial ha sido tomado con fuerza en las plataformas del partido.  Sin embargo, las ciudades han visto una migración persistente hacia suburbios, quedando en una situación muchas veces desmejorada en términos urbanísticos y sociales, con la proliferación de bandas y con una crisis por el consumo de drogas. Esto ha llevado a que las ciudades tengan mayores tasas de delincuencia y de pobreza. 

Prominentes figuras del partido y líderes de movimiento de los derechos civiles han condenado el abuso cometido en Minneapolis, pero con la misma convicción han reprobado la violencia. Quizás una de las declaraciones más interesantes ha sido la del congresista John Lewis, quien fue dirigente del movimiento por los derechos civiles:

Disponible en https://johnlewis.house.gov/media-center/press-releases/rep-lewis-recent-police-killings-and-civil-unrest-atlanta-and-across

Presidente

El presidente Donald Trump se enfrenta a una difícil situación, toda vez que se ha visto en la necesidad de empatizar con lo que está pasando. 

Esta tensión se encuentra presente entre sus asesores más cercanos, quienes están divididos en torno a qué postura adoptar: si una centrada en la injusticia del abuso o sí una basada en condenar la violencia y restablecer el orden. (3)


¿Por qué esta dificultad? Los disturbios de 1968 dejaron su impronta en la política del país. Fue en ese contexto en que el Partido Republicano logró articularse como la opción de la ley y el orden. ¿Significa que justificó el racismo o el abuso? No. Sólo muestra cómo lograron separar a tal punto las manifestaciones legítimas del caos de los disturbios como para generar un punto político en cuanto a que son la opción para el orden y la seguridad. En efecto, se atribuye la victoria de Nixon por sobre el candidato demócrata a este elemento, con una importante proporción de independientes y votantes moderados que consideraron este tema como determinante a la hora de votar en la elección presidencial de 1968. La violencia y saqueos hace que muchos ciudadanos americanos se “vuelvan” más conservadores y, por tanto, puede jugar un rol clave en un año electoral. 

Varios analistas consideran que estas protestas son similares a las de 1968, con la diferencia que ahora existen las redes sociales para difundir contenido y como medio de organización. Asimismo, podría ser un nuevo factor a considerar un mayor rechazo de la ciudadanía al racismo, sobre todo por los casos ocurridos en los últimos años. 
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(1) La mayoría de los eventos violentos se produjeron inmediatamente después del asesinato de Martin Luther King Jr. Sin embargo hasta mayo de ese año se produjeron eventos de esta naturaleza asociados a la muerte del Reverendo King.

(2) Sin perjuicio que el Estado sea considerado como republicano: la delegación al congreso puede ser mayoritariamente republicana, la asamblea estatal y el gobernador pueden ser ambos republicanos o bien el estado puede haber votado republicano en las últimas 4 elecciones presidenciales.

(3) https://edition.cnn.com/2020/05/31/politics/trump-protests-george-floyd/index.html

(4) OMAR WASOW, Agenda Seeding: How 1960s Black Protests Moved Elites, Public Opinion and Voting, en American Political Science Review. Disponible en http://omarwasow.com/APSR_protests3_1.pdf

A propósito de este análisis de actualidad los invitamos a participar del Encuentro Público: ¿Qué está pasado en Estados Unidos?

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